viernes, 2 de septiembre de 2011

Pide un deseo

Bueno, llego algo tarde porque Tammy ya ha acabado la historia, pero estoy liada con la Uni y bueno...no más excusas. A lo que voy:

Un día de inspiración pensé que tenía que hacer algo para agradecerle a esta chica su historia y me salió e ste dibujito de Abi...soplando la vela de su cumpleaños.

Bueno...¿qué tal? No es un Picasso ni un Goya, pero no está mal, ¿no?

Gracias por una historia tan maravillosa Tammy, no dejes de hacernos felices!! n.n

martes, 26 de julio de 2011

Lazo de plata - Personajes

Hola a todos!!

Bueno, prometí que seguiría con Dibujando un futuro una vez que hubiese acabado Cold as you, pero la verdad, ando algo escasa de inspiración para ese fic, porque es demasiado absorbente, y me saturo en seguida.

Vale, dejando a un lado las excusas, ya he subido dos nuevos capítulos de Lazo de plata, y en ellos aparecen varios nuevos personajes. Dos merecen mención especial: Jean, cocinero de la Bonne Boiteuse, y Gerard Landru, un caballero misterioso y nada agradable.


Sí, lo sé, es Sanji, el cocinero de One Piece. Es un poco como si lo hubiese plagiado, pero para nada era mi intención. Simplemente, empecé a escribir y su cara me vino a la mente. Dije: ¡pero si es perfecto! Mi querido Jean comparte bastante del carácter alegre de este rubiales, pero es menos mujeriego, al menos con Cècile.
Imaginaos a Sanji en rubio oscuro, sin cigarrillo, pero sin perder la sonrisa, y con una camisa blanca de lino y un delantal inmaculado. Tarán!!!! Ese es Jean.


Bueno, veremos cómo influye haber conocido a Jean en la turbulenta vida de Cècile. Adoro a este hombre!!



Oh!!! Este hombretón tan serio y distinguido es Gerard Landru (una aclaración, tiene los ojos muuuuy azules, pero el photoshop y yo no nos llevamos bien xD). De momento, no se sabe mucho de él, sólo que apareció en la posada donde Cècile está trabajando, junto al hombrecillo que le entregó el cofre del botín el día del robo. Landru acorrala a Cècile y la amenaza, pero, ¿con qué oscuro propósito? 

Descubriremos más en los próximos capítulos...hasta la vista!!

martes, 19 de julio de 2011

Aclaraciones

Hola!!

Bueno, la verdad es que nunca había escrito un fic que tuviese partes de historia, como es el caso de Lazo de Plata, pero es todo un reto, y estaba deseando hacerlo, así que me perdonaréis.
El caso es que en este tiempo he estado revisando la historia y me he dado cuenta de que hay pequeñas incoherencias, que ya he solucionado, pero que de todas formas no me dejaban dormir (es broma xD).

Lo que quería aclarar es que Cècile vive en el condado de Trèvoux, pero su pueblo se llama Tramoyes, algo que no había dejado claro. Por otro lado, la época en la que empieza la historia es primavera, primavera en Francia, en la zona de Lyon, donde ella ha ido a trabajar a casa de sus tíos.
Estos son burgueses, y cuando Cècile menciona que han sobrevivido a la revolución, se refiere a la Revolución Francesa, por descontado, pero también a las revoluciones sucesivas, como la de 1820, que es la que más cerca pilla a Cècile, puesto que ella vive en el año 1823. Como dice también en el primer capítulo, hay tropas francesas luchando en España por orden del rey. Se refiere al ejército conocido como los Cien Mil hijos de San Luis, que Luis XVIII envió para restablecer el Régimen absolutista en el país que gobernaba Fernando VII.

Por tanto, si contamos qué Cècile tiene diecisiete años, casi dieciocho, podemos decir que nació en 1805, durante el imperio napoleónico. De pequeña vio cómo asesinaban a su hermana, y eso la ha dejado algo marcada, aunque es una chica fuerte.

Después de todo el sermón, espero que esto os ponga en situación. Pronto seguiré con esta historia, os pido paciencia.

Gracias por leer!! n.n

miércoles, 29 de junio de 2011

Epílogo: datos de interés :D

Hola!!!!!

Después de todo, Cold as you llega a su fin (snif T.T)

Bueno, como ya he dejado todo lo que quería poner en plan despedida y eso en las notas finales del fic, así que aquí os dejo algunas fotos sobre el epílogo!!

Como sabéis, Vanne vive en el Sur de Australia, en una pequeña granja, y el paisaje circundante es más o menos este:



Bastante árido, ¿eh? Pero muy bonito!!
Bueno, debo decir que la razón de que eligiese esa zona era la soledad...sí, un paisaje solitario y silenciosos, donde pudiera terminar de madurar...a sus treinta y cinco, parece que lo ha conseguido!! n.n

Vanne, la glamurosa Vanne, ha cambiado los taconazos, el maquillaje, las faldas entubadas y la ropa interior de encaje (=P) por los tejanos y el sombrero de paja. Debo decir que se ha vuelto a dejar el pelo largo, con sus rizos oscuros, y ahora es mucho más sencilla, dejando salir a flote su lado tierno y todoterreno. El atuendo de granjera que llevaba se parece a éste:
Vale, pues eso es todo por el momento. Si hay algo que queráis saber, cualquier cosa, podéis ponerlo en un review o en un comentario aquí, y encantada lo responderé. Estoy abierta a críticas, peticiones y cómo no, halagos ;).

Thank you for coming here!! Bye n.n

martes, 21 de junio de 2011

Vannesa

Os prometí una imagen de Vannesa, y aquí está.
He de confesar que no es mi mejor obra, pero estoy satisfecha. Es difícil plasmar una cara que sólo has visto en tu mente, así que sed compasivos conmigo. Espero que nadie se lleve una decepción.

Ah, y sólo por si acaso, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia!!


Dentro de nada tendréis el desenlace de esta emocionante historia. Hoy pensaba subir un capítulo, pero la página parece no estar de acuerdo (no me deja ni entrar T.T)
Hasta entonces, mis fieles lectores, gracias por vuestro apoyo!!

Ciao n.n

viernes, 1 de abril de 2011

Otra vez el Sol

Miré  por la ventana y una sonrisa se extendió por mi cara. Dejé que los rayos caprichosos del Sol rozasen mi rostro, mientras cerraba los ojos con gusto. Una inmensa sensación de paz acompañó al torrente de felicidad que en ese momento era mi corazón desbordado. Un risa escapó de mis labios, y me sorprendí. Ni yo me creía lo contenta que estaba. Me sacudí el pelo y cogí el mp4. Puse una canción de esas que sólo escuchas en la discoteca cuando vas medio borracha, para nada mi tipo de canción, pero en ese momento...me daba igual. Necesitaba bailar, y era perfecta. Comencé a contonearme como una estúpida por toda la cocina, saltando de aquí para allá sin parar, dando vueltas y más vueltas. Apenas me di cuenta de que me caí rendida sobre la silla, respirando agitadamente. Volví a reír, mareada y sudando. Miré otra vez por la ventana mientras tarareaba otra melodía. El Sol seguía ahí, brillante y hermoso para mí, durante toda la tarde. Volví a cerrar los ojos. Después de todo el agotamiento, de todo el sufrimiento, de las peleas, los sacrificios y el morderme la lengua, después de las lágrimas...había aún felicidad. Y qué fácil era llegar a ella. Después de todo lo que la vida nos depara, de las miles de pruebas difíciles que parecen insalvables...podemos seguir adelante.

-El Sol nunca se pone...-susurré convencida.

                                                                                 Para cuando volvamos a caer en la rutina
                                                                                                     y la impotencia, 
                                                                               una pequeña chispa de alegría y esperanza.

viernes, 18 de marzo de 2011

En Piccola Italia

Hola a todos!!

Cuando vi esta foto, pensé que reflejaba perfectamente cómo estaban sentados Anthony y Vannesa en la cafetería!!
Lo único malo e sque en la historia estaba nevando, y aquí es de día y hace sol, pero bueno...para que os lo imaginéis un poco.
Sé que Vane aún no tiene cara, pero no os preocupéis, le encontraré. Por cierto, decir a quien no lo sepa que tiene el pelo negro y corto, justo como en esta foto.

Un beso!!

viernes, 11 de marzo de 2011

Ti amo

Salí de la cama a lo grande: me caí. Pataleé para liberarme del edredón, y desenredé la gastada camiseta que usaba para dormir de mi cintura. Me eché el pelo hacia atrás y suspiré.
-¡Mike! ¿Dónde están mis cigarrillos? Joder...
Seguí paseándome por el cuarto buscando la sagrada cajetilla que tanta falta me hacía. Fui al baño y me lavé la boca, que me sabía a tequila rancio y a nicotina, y miré mi cara en el espejo. Casi ni me reconocí. Mi cara estaba muy delgada, tenía unas grandes ojeras bajo los ojos, con rastros de maquillaje. El pelo, rubio y liso por tantos tratamientos de peluquería, estaba enmarañado. Salí y vi que la ventana estaba abierta, dejando paso al sol de primavera. Agarré los vaqueros viejos y me los puse, y así como iba, descalza, salí a la terraza.
-¡Mike, quiero mi cigarro! ¿Dónde estás?
Vi desde arriba  a la Italia que despertaba y comenzaba su ajetreo matutino, y me llegó el olor de los huevos, las tostadas y el café.
-Ya sé dónde estás, sinvergüenza-murmuré.
Volví por las escaleras y bajé hasta la primera planta, al restaurante. En la cocina, me encontré a Mike, despeinado, sólo con los bóxers y silbando una canción con su vieja radio de los setenta. Me acerqué por detrás y lo abracé. Le di un beso en el hombro, y se dio la vuelta.
Me cogió de la cintura y me besó apasionadamente, haciéndome cosquillas con la barba rasa. Me reí quedamente.
-¿Qué haces?-le pregunté, mirando lo que cocinaba.
-El desayuno para mi chica-me respondió con su voz profunda y poco seria-. Buongiorno, bella.
Me dio otro beso y me pellizcó los cachetes, cosa que odiaba. Salió disparado hacia las escaleras, al tiempo que gritaba:
-Io sono innamorato di te, la mia anima.
Me reí y cogí la taza de café entre las manos. qué bien olía recién preparado. Este Michelangelo, qué iba a hacer con él.


martes, 1 de marzo de 2011

No hay futuro

Frío. Hacía frío, pero no tanto como el que me atenazaba por dentro. Agaché la cabeza intentando que el agua no mojase más mis ojos, pues me escocían de tanto llorar. Qué gran mundo de mentiras, de soledad, de dolor. Dentro de poco todo sería más caos y más muerte, y yo ya no tenía el consuelo de su presencia. Se había ido, no me quería. Todo había sido una mentira, una feliz y hermosa mentira para que yo no muriese en este mundo cruel y sin esperanza. Me convulsioné de nuevo, y no puede reprimir mis sollozos, pero qué mas daba. En el bosque nadie me oiría.
Me dejé caer hasta el suelo embarrado, y seguí llorando con las manos tapando mi cara. Qué bonito parecía todo, qué bien sabía mentirme, y yo creerle. Oí el aviso, el toque de queda. Debía volver, las bombas empezarían a destrozar la cuidad en minutos, y yo estaba demasiado lejos. No llegaría, no, no iba a llegar a tiempo al refugio...Espera, ¿para qué volver? Sonreí y corrí hasta la calle principal. Un avión pasó sobre mi cabeza, y oí un inconfundible ruido metálico. Me reí histérica. 
Adios...¡BUM!

domingo, 27 de febrero de 2011

Entre las nubes

Me fui corriendo por las calles. No tenía ganas de vovler a casa, y menos aún después de lo que había pasado con mis padres.
Pero que asco de año, que asco de vida. Desde que había vuelto de mi viaje en Inglaterra todo iba mal: mis amigos estaban extraños, las perras de mi clase se rebelaban contra mí, como si yo, siempre simpática y dispuesta a ayudarlas, les hubiera hecho algo malo. Y...no diré su nombre, qué imbécil. Siempre estoy igual con los tíos, pero creí que este iba a ser diferente. Me equivoqué otra vez.
Simplemente quería que todos se esfumasen, que me dejasen en paz. ¿De qué me servía todo lo que estaba haciendo? Estudiaba al 200 por cien, era simpática y amable aún cuando yo misma no estuviese bien, me reía con otros, los miraba bien, intentaba ser un ejemplo...todo para nada. Simplemente, no servía. De llevar un historial brillante, ahora suspendía, todos me odiaban, las peleas con mis padres habían vuelto...el coche era de ellos, mi carnet sólo servía para que me recordasen que me lo había sacado, qué guay. Sí, super guay, nadie sabía todo el trabajo que yo llevaba detrás, nadie lo agradedcía. Todos pensaban que se me podía tratar como una niña, como a una estúpida, que siempre iba a seguir igual de insulsa y sumisa.
Pero cómo se equivocaban. El otro día pensé en tirame de la azotea, pero qué desperdicio, no podría disfrutar de ver sus reacciones después. No, eso no era solución. Mejor, les daría una lección. ¿Un examen de Literatura? Iba a estudiar su p... En fin, que les jodan.
Me senté en el columpio del parque. Era tan temprano que no había nadie. Mejor que mejor. Me puse los cascos a todo volumen, y casi me quedo sorda. Así no tendría que oírlos, joder. Comencé a moverme como cuando tenía diez años, era feliz, inteligente, delgada, y me la sudaba lo que dijesen de mí. No, a quién quiero engañar. Siempre me ha importado lo que dijeran. Así soy, la estúpida sometida a la opinión pública. Pues que les follen, me da igual. Todo loq ue había vivido en el verano, los halagos, los amigos, la felicidad...todo era una ilusión, y ahora lo sabía. No iba a ser nada de lo que me había propuesto, y es cierto que cuanto más alto estás, más duele la caída. Pero yo ya había caído.
Se me empañaron los ojos, y me los sequé con odio. No iba a llorar, no más veces. Ya había sido suficientemente débil. No más debilidades; no sucumbir a los dulces o a la comida, no más horas de sueño fuera por un examen, no más remordimientos por las notas que no alcanzaba...Que mierda, no me importaba nada. Ahora era nueva, otra yo.
Hasta que volviese a caerme del columpio y no pudiese ver las nubes por el barro de mis ojos.